Bien se sabe que el ejercicio brinda múltiples beneficios a nuestro organismo, pero lo que muchos desconocen es que también nos ayuda a reducir el riesgo de desarrollar diversos tipos de cáncer.

 

De acuerdo con diversos especialistas, adoptar un estilo de vida más saludable, puede reducir hasta en un 30% el riesgo de padecer cáncer en alguna etapa de nuestra vida.  Según estudios, el realizar aunque sea 150 minutos de ejercicio a la semana, puede contribuir a prevenir el cáncer de mama, colon, pulmón y endometrio.De igual forma, podría llegar a prevenir el cáncer de páncreas,

Asimismo, se ha demostrado que la actividad física puede ayudar enormemente a las personas que ya han sido diagnosticadas con algún tipo de cáncer.

 

¿Cómo es que el deporte constante puede ayudarnos a prevenir la aparición del cáncer?

 

Reducción de grasa corporal y hormonas

Con el ejercicio, podemos reducir la grasa acumulada en diversas zonas del cuerpo y además disminuir la concentración de hormonas, éstas últimas pudiendo incentivar la aparición de la enfermedad, para ser más específicos, los estrógenos y andrógenos. Por otro lado, la obesidad es otro factor de riesgo que puede aumentar el riesgo de padecerlo.  

 El estrógeno es la hormona que se encuentra más relacionada con la aparición del cáncer, en especial del cáncer de seno. Las mujeres al presentar una mayor concentración de dicha hormona, son más propensas a desarrollar el cáncer en las glándulas mamarias.

 

 

La actividad física también se encuentra muy relacionada con una menor concentración de insulina en la sangre. De igual forma, el ejercicio puede reducir la inflamación crónica caracterizada por altos niveles de sustancias que promueven la inflamación. El conjunto de todos estos factores puede alterar las hormonas, la resistencia a la insulina y la inflamación crónica, la cual puede alterar el proceso de proliferación y control de las células, lo cual puede resultar en el desarrollo de tumores malignos.  

 

Como ya lo mencionamos, el ejercicio puede reducir de forma drástica la inflamación y puede tener grandes beneficios en fortalecer el sistema inmune. El cáncer tiene un componente de inflamación, lo cual puede llegar a debilitar o engañar al sistema inmune para poder desarrollarse.  Cuando realizamos esfuerzo físico, se acelera el transporte de glucosa a los músculos, lo cual ocasiona que dichos niveles de insulina se mantengan estables.